Pongo el peso en el destino.
Me siento a gusto en la razón.
Cuando más pierdo el tino
es en la equivocación.
Aunque el rosal rosas florece,
cuando se clava una espina
tanto hiere y duele la herida,
que ni rosal ni rosa parece.
Porfío, me reitero, me decido,
me limito y me conciencio,
de que digo lo que pienso,
de que siento lo que digo.
Despierto al que está dormido.
Siempre alabo al más sincero.
Al vanidoso, déspota y grosero,
Dios le de su merecido.
(Solo e inexorable sea
el que sin culpa se crea).
viernes, 1 de marzo de 2013
jueves, 7 de febrero de 2013
EL POETA
¡Ay, del poeta esperando a que
surja la cadencia de la palabra,
si al componer una estrofa
se vuelve confuso el remolino!
Aún así, con suaves mensajes
de tímida esperanza ha de soñar,
soñando obtiene frases, palabras
que ordena y procura interpretar,
más de pronto, carante y falto de
inspiración, en lo alto de la sólida
cima, abandonado se encuentra
y desprevisto de su rima.
Entonces va en busca de algo
que le sirva de estímulo,
se acoja y asiera
a su sombra de espino.
Cuando de dolor llore o cante,
y en su carne sangra, (sangre...
la palabra que no se consigue)
en ese preciso esperar dudoso
despierto, desentonado, y sin soñar,
da un aspecto discordante.
Sin gesto, mueca ni palabras,
solo piensa, mejor dicho,
dispensa lo pensado,
lo sentido, lo disiente,
descompone lo compuesto,
desordena lo ordenado.
Por lo que se queda sin su rima,
sin poemas y sin versos,
esperando la sublime llegada
de ese Dios que le ilumine.
surja la cadencia de la palabra,
si al componer una estrofa
se vuelve confuso el remolino!
Aún así, con suaves mensajes
de tímida esperanza ha de soñar,
soñando obtiene frases, palabras
que ordena y procura interpretar,
más de pronto, carante y falto de
inspiración, en lo alto de la sólida
cima, abandonado se encuentra
y desprevisto de su rima.
Entonces va en busca de algo
que le sirva de estímulo,
se acoja y asiera
a su sombra de espino.
Cuando de dolor llore o cante,
y en su carne sangra, (sangre...
la palabra que no se consigue)
en ese preciso esperar dudoso
despierto, desentonado, y sin soñar,
da un aspecto discordante.
Sin gesto, mueca ni palabras,
solo piensa, mejor dicho,
dispensa lo pensado,
lo sentido, lo disiente,
descompone lo compuesto,
desordena lo ordenado.
Por lo que se queda sin su rima,
sin poemas y sin versos,
esperando la sublime llegada
de ese Dios que le ilumine.
lunes, 21 de enero de 2013
MÁS ME CERCA
Como un árbol brotando
me imaginé al mundo.
Yo suspirando
por conocerlo de cerca.
Ahora que ya estoy dentro
atrapado en su decadencia,
cuando ya me doy por vencido...
màs y más duro y austero
se suele mostrar
el mundo con migo.
Rodeado,
cercado,
cercado de cercar:
¡Quiero salirme y no puedo!
me imaginé al mundo.
Yo suspirando
por conocerlo de cerca.
Ahora que ya estoy dentro
atrapado en su decadencia,
cuando ya me doy por vencido...
màs y más duro y austero
se suele mostrar
el mundo con migo.
Rodeado,
cercado,
cercado de cercar:
¡Quiero salirme y no puedo!
sábado, 12 de enero de 2013
PEREZA
Fábula:
El rosal que lozano
en tu huerto florecía
se ha secado.
Ya no corre ni sonríe
el agua fría,
por el arroyo encantado.
Ya la tierra está reseca
porque no riega sus sienes.
mustia se puso la hiedra.
Amarillo-limonado
el musgo de las paredes.
Exuberantes violetas,
con cuidado sorteabas al entrar.
Ahora se han puesto
mustias y resecas, que
te puedes lastimmar.
El aroma y los colores
por tu descuido
se ha esfumado,
ya perdieron
gustos y sabores
rosas, azucenas,
jazmines y nardos.
Para traerte un clavel
esta mañana he bajado,
por tenerlo abandonado
he regresado sin él
(por tenerlo abandonado
he regresado sin él),
Yo me quedé en el enfado,
pero tú sin el clavel.
El rosal que lozano
en tu huerto florecía
se ha secado.
Ya no corre ni sonríe
el agua fría,
por el arroyo encantado.
Ya la tierra está reseca
porque no riega sus sienes.
mustia se puso la hiedra.
Amarillo-limonado
el musgo de las paredes.
Exuberantes violetas,
con cuidado sorteabas al entrar.
Ahora se han puesto
mustias y resecas, que
te puedes lastimmar.
El aroma y los colores
por tu descuido
se ha esfumado,
ya perdieron
gustos y sabores
rosas, azucenas,
jazmines y nardos.
Para traerte un clavel
esta mañana he bajado,
por tenerlo abandonado
he regresado sin él
(por tenerlo abandonado
he regresado sin él),
Yo me quedé en el enfado,
pero tú sin el clavel.
viernes, 14 de diciembre de 2012
LA JUSTICIA EN NAVIDAD
Palabra envenenada esta de
la “Justicia”. Algunos la ponen en boca de los niños -¡eso no es justo!- y
muchas veces es sinónimo de egoísmo. Puesta en boca de los mayores, tal y como
estamos viendo, es bandera para defender la propia ideología que los políticos
aplican con promesas que luego nunca cumplen.
¿Que si las leyes están bien hechas? No lo sé, pero lo que sí sé es que sólo suenan cuando las oímos en los informativos, porque aplicársela a un pobre por coger alimentos en un supermercado para que coman sus hijos, eso no es Justicia, sino Injusticia, con mayúsculas.
¿Piensan, tal vez, que para los desahuciados y pobres supone también estos días un motivo de alegría? A los bancos les inyectan enormes cantidades de millones y se quedan con los pisos, mientras los hipotecados ni tienen dinero ni tienen piso, e incluso siguen pagando la hipoteca. Los niños ven como se quedan sin casa ni hogar, como las imágenes que nos mostraban a una madre previniéndole de lo que estaba a punto de suceder y consolándole mientras este lloraba inocente y amargamente. ¿Como explicar a los niños porqué la Constitución Española dice una cosa y se hace precisamente lo contrario? ¿Cómo suscitar en su mente y en su corazón el compromiso por la justicia social, si las leyes están supeditadas a mandatos de altas esferas que les quitan el poder de decisión? Esto explica la depresión y la desesperanza de los desamparados.
El Dios que se revela en Navidad es un Dios que se entrega, que en silencio se comunica y no acepta las injusticias. Cómo explicarles el concepto de lo que significa la familia si cada día estamos viendo que la palabra apenas sirve ni convence. La fraternidad es lo que importa. Se puede decir solidaridad pero quienes sólo usan ese término son sospechosos de no haber entendido a Dios, el dios que se rebela como hermano de todos naciendo como un niño más. ¡Qué contraste! Dios que se hace hombre y el hombre que, de mil maneras, ataca y humilla a su prójimo.
¿Que si las leyes están bien hechas? No lo sé, pero lo que sí sé es que sólo suenan cuando las oímos en los informativos, porque aplicársela a un pobre por coger alimentos en un supermercado para que coman sus hijos, eso no es Justicia, sino Injusticia, con mayúsculas.
¿Piensan, tal vez, que para los desahuciados y pobres supone también estos días un motivo de alegría? A los bancos les inyectan enormes cantidades de millones y se quedan con los pisos, mientras los hipotecados ni tienen dinero ni tienen piso, e incluso siguen pagando la hipoteca. Los niños ven como se quedan sin casa ni hogar, como las imágenes que nos mostraban a una madre previniéndole de lo que estaba a punto de suceder y consolándole mientras este lloraba inocente y amargamente. ¿Como explicar a los niños porqué la Constitución Española dice una cosa y se hace precisamente lo contrario? ¿Cómo suscitar en su mente y en su corazón el compromiso por la justicia social, si las leyes están supeditadas a mandatos de altas esferas que les quitan el poder de decisión? Esto explica la depresión y la desesperanza de los desamparados.
El Dios que se revela en Navidad es un Dios que se entrega, que en silencio se comunica y no acepta las injusticias. Cómo explicarles el concepto de lo que significa la familia si cada día estamos viendo que la palabra apenas sirve ni convence. La fraternidad es lo que importa. Se puede decir solidaridad pero quienes sólo usan ese término son sospechosos de no haber entendido a Dios, el dios que se rebela como hermano de todos naciendo como un niño más. ¡Qué contraste! Dios que se hace hombre y el hombre que, de mil maneras, ataca y humilla a su prójimo.
Queridos amigos: Que el año
nuevo 2013 lo llevemos con ilusión y esperanza por un futuro más justo, a pesar
de lo difícil que nos lo están poniendo.
Un fuerte abrazo.
¡¡¡FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO 2013!!!
martes, 27 de noviembre de 2012
NOSTALGIAS
La sinceridad es un árbol
estresado de dar fruto.
Una acumulación de verdades que
en la mente las palabras se disputan.
Romántica creacíón que ve
como se le acaban las notas.
La asolada amapola entre el trigo
cuando la siega se aproxima.
El desagrado e incomodo que ocasiona
una canción que nunca acaba.
Oír el minucioso bureo de las aves,
oírles y seguir su afán diario.
Cuando entre ráfaga y ráfaga el aire
da la sensación de cansado.
Cuando ves que no tiene resonancia
una canción compuesta por ti.
Cuando conversando, se nos olvida
de algunas cosas el nombre.
Imaginaros el cauce del río,
cuando baja menguado.
La luna en cuarto menguante
entre nubes somnolienta.
O un viajero en la estación
a tren pasado.
estresado de dar fruto.
Una acumulación de verdades que
en la mente las palabras se disputan.
Romántica creacíón que ve
como se le acaban las notas.
La asolada amapola entre el trigo
cuando la siega se aproxima.
El desagrado e incomodo que ocasiona
una canción que nunca acaba.
Oír el minucioso bureo de las aves,
oírles y seguir su afán diario.
Cuando entre ráfaga y ráfaga el aire
da la sensación de cansado.
Cuando ves que no tiene resonancia
una canción compuesta por ti.
Cuando conversando, se nos olvida
de algunas cosas el nombre.
Imaginaros el cauce del río,
cuando baja menguado.
La luna en cuarto menguante
entre nubes somnolienta.
O un viajero en la estación
a tren pasado.
domingo, 11 de noviembre de 2012
INVIDENTES
Luz desierta.
Luz deseada.
Luz imperfecta.
Luz que clama.
Luz que desconcierta
cuando no vemos nada.
Sin la luz la mesa
de manjar es vana,
el vino se asemeja,
la copa se devana.
Copa y vino comparten
una mano temblorosa
con zozobra agobiante,
que a veces la derrama
sobre el tapeta de rosa.
Gesticulais los ojos
con resignada calma,
que siempre, siempre
está con vosotros
para libraros de enojos
la luz interior del alma.
Que iluminado por dentro sea
el que por fuera no vea.
Muchas gracias por tu comentario.
Luz deseada.
Luz imperfecta.
Luz que clama.
Luz que desconcierta
cuando no vemos nada.
Sin la luz la mesa
de manjar es vana,
el vino se asemeja,
la copa se devana.
Copa y vino comparten
una mano temblorosa
con zozobra agobiante,
que a veces la derrama
sobre el tapeta de rosa.
Gesticulais los ojos
con resignada calma,
que siempre, siempre
está con vosotros
para libraros de enojos
la luz interior del alma.
Que iluminado por dentro sea
el que por fuera no vea.
Muchas gracias por tu comentario.
domingo, 28 de octubre de 2012
FRUTA PROHIBIDA
Amor sentido. Fruta prohibida
cuajó la rama. Mensajera paloma
que al arrullo de besos se asoma
ruborosa la luna y sorprendida.
El absoluto rocío posa su armonía
en la virtual flor que brinda aroma,
con el ámbito celeste de la aurora
se apaga algún amor que ya prendía.
Pero el sol, siempre acomete la cizaña
con el resquicio del fragoso verano,
es el amor pan, que el trigo empana,
mies que va día a día, grano a grano,
creando ilusión, o perdiendo la gana,
como la dulce caricia al desengaño.
Muchas gracias por tu comentario
cuajó la rama. Mensajera paloma
que al arrullo de besos se asoma
ruborosa la luna y sorprendida.
El absoluto rocío posa su armonía
en la virtual flor que brinda aroma,
con el ámbito celeste de la aurora
se apaga algún amor que ya prendía.
Pero el sol, siempre acomete la cizaña
con el resquicio del fragoso verano,
es el amor pan, que el trigo empana,
mies que va día a día, grano a grano,
creando ilusión, o perdiendo la gana,
como la dulce caricia al desengaño.
Muchas gracias por tu comentario
jueves, 4 de octubre de 2012
CON EL SOL TRASPUESTO
Me pusiste una trama en el albero del jardín.
De nuestro jardín hermoso, tu delimitaste el gusto,
como los dos estábamos esperanzados a que perdurase...
también yo fui cómplice y encubridor de tu descuido.
Bebí con anhelo en la copa de tu entretenimiento,
sirviéndome como aliño tu musgo fresco y loable;
pero, esperé tanto tiempo... amor, hasta verlo enjuto,
que perdí el deleitable placer de oler a tierra mojada.
Te estuve aguardando, consumando noches de luna
y celo, oculto en la vertiente de este río serenado.
Como alga sigilosamente agazapado en la espesura,
esperando tu regreso, se fundamento mi porfía...
al sazonar el exquisito fruto de tan ostentosa rama.
Puesto que tu entender pasó ya la aurora del adviento
llega a ti la madurez, corre, vuela y se apresura...
a atender gozosa el pretendido deseo que proclamo.
Celebrándolo a raudales, el caudaloso río se desborda.
Mi corazón está pendiente del momento de la entrega
viendo como tu sorpresa con inmensa ternura se destapa,
deja correr el agua y la bebe clara, limpia y pura.
Se abre temblorosa la odorante y acogedora flor,
dibujando espirales y gotas de rocío con sabor a incienso.
Con aire renovado, recoge el gesto de tu sosegada boca,
como si adivinara que mi ansia de amar va decayendo.
Ya no es posible, amor mío, recuperar el tiempo perdido,
si no es por medio de resarcirse en la piadosa ternura;
por lo que vienes a mí como ave a su refugio redimida,
reverdeciendo el musgo y refrescándome la memoria.
Rincón a rincón explorando los recodos del camino
por donde el amor y la ilusión, mermados, faltos meditan.
A solas escuchamos el minucioso resuello que nos delata,
al tintinear misterioso de una sintonía que ya va siendo lejana.
Cómo brillan mis ojos cuando retorna aquél grato recuerdo,
en el que albergó nuestro abrazo, alianza imperecedera.
Tú tenías miedo en la espesura, al bagaje de los labios,
yo puse en los besos toda mi pasión... ¡la locura!
Me invitabas a reanudar la remozada sementera
derramando semilla renovada de la últimma cosecha.
Deliberadamente organizabas la parva y la trilla,
yo, gavilla a gavilla, me acercaba hasta tu era.
Calla pues, paloma mensagera y cierra el pico,
que apostado estoy al otro lado de la hacina
viéndote llegar entusiasmada con el haz entre los brazos
y la pasión dormida en el fondo de mi alma.
El aire que respiro, cuando raya la luz del día,
el que me deja gozar de tu voz cuando despierto;
también me hace paliar el desatino de la duda...
y el desconcierto: de tanto ardor como se ha extinguido.
Yo siempre anduve por el amor algo preocupado,
pero con tu trama se vuelve comprensivo y mesurado.
Tú eres quien modera el agua de esta insondable fuente
en la que bebo a tragos, el innegable instante de tu consuelo.
Tu audaz perspicacia promueve alianza y ternura.
El apasionamiento hay que entenderlo en el buen sentido.
¿No sabes carño mío, que cuando madura la uva,
al vendimiar, solo queda el sarmiento y los agraces?
No soy capaz de equilibrar la hegemonía establecida,
en la que me tienes cercado, sin tregua entre tus brazos.
Déjame mi amor, déjame que te lo diga:
¡Que me dejes al menos sueltas las manos para verte!
Te estoy tocando con el pelo y con los ojos,
te estoy hablando y a la luna miras, te entretiene.
(No te de cuidado amor, que el arpa mía suene
cada vez más suave, es para no despertarte).
Te he visto en la cuesta de enero esta mañana
que precisamente venía yo con intenciones,
más como dudabas al subir los escalones,
en la misma línea de partida me conmuevo.
Mi empeño, va dejando secuela ya aprendida por ti.
Tú socavas en los sofocos del ardoroso verano,
temerosa de la improvisada tormenta que se cierne.
Yo, en cambio, percibo el rumor que produce la revuelta.
Luz: esparce tu silencio de un amar ahora esclarecido,
cuando tanto amor se ha sentido y expresado,
(que casi me parece que volvamos a "empezar de nuevo")
y acariciado me veo, en los regodeos de tu calma.
Abríl, trae matices de ambiciosa estampida.
Abrumador mayo, da rienda suelta a los colores.
Tu corazón dorado grano de espiga de trigo,
con blanquísima harina, impregnado de azahares.
Llenas mi sombra y mi duda de soles celestiales.
De tu interior cada mañana emerge una suave brisa
que recorre pausada, traspasando mis sentimientos,
a la vez que desparrama su albar ante mis deleitados ojos.
Con olor a trigo y sabor a fresa, tu rubio cabello me provoca.
Con adhesión enternecida, sin voz ni palabras me llamas,
atraes mi atención, murmuras a mi oído y me recuerdas...
qué hermoso es el afán y la ilusión, aún con el sol traspuesto.
De nuestro jardín hermoso, tu delimitaste el gusto,
como los dos estábamos esperanzados a que perdurase...
también yo fui cómplice y encubridor de tu descuido.
Bebí con anhelo en la copa de tu entretenimiento,
sirviéndome como aliño tu musgo fresco y loable;
pero, esperé tanto tiempo... amor, hasta verlo enjuto,
que perdí el deleitable placer de oler a tierra mojada.
Te estuve aguardando, consumando noches de luna
y celo, oculto en la vertiente de este río serenado.
Como alga sigilosamente agazapado en la espesura,
esperando tu regreso, se fundamento mi porfía...
al sazonar el exquisito fruto de tan ostentosa rama.
Puesto que tu entender pasó ya la aurora del adviento
llega a ti la madurez, corre, vuela y se apresura...
a atender gozosa el pretendido deseo que proclamo.
Celebrándolo a raudales, el caudaloso río se desborda.
Mi corazón está pendiente del momento de la entrega
viendo como tu sorpresa con inmensa ternura se destapa,
deja correr el agua y la bebe clara, limpia y pura.
Se abre temblorosa la odorante y acogedora flor,
dibujando espirales y gotas de rocío con sabor a incienso.
Con aire renovado, recoge el gesto de tu sosegada boca,
como si adivinara que mi ansia de amar va decayendo.
Ya no es posible, amor mío, recuperar el tiempo perdido,
si no es por medio de resarcirse en la piadosa ternura;
por lo que vienes a mí como ave a su refugio redimida,
reverdeciendo el musgo y refrescándome la memoria.
Rincón a rincón explorando los recodos del camino
por donde el amor y la ilusión, mermados, faltos meditan.
A solas escuchamos el minucioso resuello que nos delata,
al tintinear misterioso de una sintonía que ya va siendo lejana.
Cómo brillan mis ojos cuando retorna aquél grato recuerdo,
en el que albergó nuestro abrazo, alianza imperecedera.
Tú tenías miedo en la espesura, al bagaje de los labios,
yo puse en los besos toda mi pasión... ¡la locura!
Me invitabas a reanudar la remozada sementera
derramando semilla renovada de la últimma cosecha.
Deliberadamente organizabas la parva y la trilla,
yo, gavilla a gavilla, me acercaba hasta tu era.
Calla pues, paloma mensagera y cierra el pico,
que apostado estoy al otro lado de la hacina
viéndote llegar entusiasmada con el haz entre los brazos
y la pasión dormida en el fondo de mi alma.
El aire que respiro, cuando raya la luz del día,
el que me deja gozar de tu voz cuando despierto;
también me hace paliar el desatino de la duda...
y el desconcierto: de tanto ardor como se ha extinguido.
Yo siempre anduve por el amor algo preocupado,
pero con tu trama se vuelve comprensivo y mesurado.
Tú eres quien modera el agua de esta insondable fuente
en la que bebo a tragos, el innegable instante de tu consuelo.
Tu audaz perspicacia promueve alianza y ternura.
El apasionamiento hay que entenderlo en el buen sentido.
¿No sabes carño mío, que cuando madura la uva,
al vendimiar, solo queda el sarmiento y los agraces?
No soy capaz de equilibrar la hegemonía establecida,
en la que me tienes cercado, sin tregua entre tus brazos.
Déjame mi amor, déjame que te lo diga:
¡Que me dejes al menos sueltas las manos para verte!
Te estoy tocando con el pelo y con los ojos,
te estoy hablando y a la luna miras, te entretiene.
(No te de cuidado amor, que el arpa mía suene
cada vez más suave, es para no despertarte).
Te he visto en la cuesta de enero esta mañana
que precisamente venía yo con intenciones,
más como dudabas al subir los escalones,
en la misma línea de partida me conmuevo.
Mi empeño, va dejando secuela ya aprendida por ti.
Tú socavas en los sofocos del ardoroso verano,
temerosa de la improvisada tormenta que se cierne.
Yo, en cambio, percibo el rumor que produce la revuelta.
Luz: esparce tu silencio de un amar ahora esclarecido,
cuando tanto amor se ha sentido y expresado,
(que casi me parece que volvamos a "empezar de nuevo")
y acariciado me veo, en los regodeos de tu calma.
Abríl, trae matices de ambiciosa estampida.
Abrumador mayo, da rienda suelta a los colores.
Tu corazón dorado grano de espiga de trigo,
con blanquísima harina, impregnado de azahares.
Llenas mi sombra y mi duda de soles celestiales.
De tu interior cada mañana emerge una suave brisa
que recorre pausada, traspasando mis sentimientos,
a la vez que desparrama su albar ante mis deleitados ojos.
Con olor a trigo y sabor a fresa, tu rubio cabello me provoca.
Con adhesión enternecida, sin voz ni palabras me llamas,
atraes mi atención, murmuras a mi oído y me recuerdas...
qué hermoso es el afán y la ilusión, aún con el sol traspuesto.
martes, 18 de septiembre de 2012
ESPEJO I
El espejo
nunca engaña,
cuando
le miras te ves,
hay quien le vuelve
la espalda.
Eso no es un buen
síntoma.
Qien se acostumbra
al engaño,
el mismo labra su daño.
ESPEJO II
Desde el alma
suspiro.
Con la razón
me avengo.
En cambio,
ante la confusión
me contengo.
La verdad aunque severa,
es amiga verdadera.
nunca engaña,
cuando
le miras te ves,
hay quien le vuelve
la espalda.
Eso no es un buen
síntoma.
Qien se acostumbra
al engaño,
el mismo labra su daño.
ESPEJO II
Desde el alma
suspiro.
Con la razón
me avengo.
En cambio,
ante la confusión
me contengo.
La verdad aunque severa,
es amiga verdadera.
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